julio 27, 2021

Librexpresión

La libertad comienza cuando termina el silencio

‘No es un San Fernando’: Segob responde a ONU-DH sobre 19 cuerpos en Tamaulipas

Olga Sánchez Cordero Dávila, titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), aseveró este miércoles que el hallazgo de 19 personas carbonizados, en Tamaulipas, tras un supuesto enfrentamiento entre civiles armados, «por ningún motivo» se compara con la masacre ocurrida en San Fernando, ocurrida en la misma entidad, en 2010.

Durante la conferencia de prensa matutina presidencial, la funcionaria federal respondió a lo señalado el martes por la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), organismo que comparó ambos hechos.

«Por ningún motivo es igual que lo que sucedió en San Fernando. Todos los días a partir de que sucedió este evento, hemos estado en el Gabinete de Seguridad viendo los avances sobre esta situación», dijo la titular de la SEGOB.

«Te puedo decir con mucha seguridad que se ha avanzado y muchísimo, tenemos mucha información y si me permites no dártela en este momento porque sabes que estas investigaciones tienen que llevarse a cabo en la mayor de las secrecías», apuntó la funcionaria federal.

«No es un San Fernando, porque estamos avanzando en la investigación de manera contundente. No va a haber impunidad eso sí», refirió Sánchez Cordero Dávila, quien suple al presidente Andrés Manuel López Obrador en las conferencias de prensa matutinas, mientras el mandatario se recupera del coronavirus SARS-CoV-2 (que causa la enfermedad Covid-19).

Ayer, la ONU-DH México comparó el hallazgo este fin de semana de 19 cuerpos carbonizados en Camargo, Tamaulipas, con la masacre de San Fernando del 2010, en la que asesinaron a 72 migrantes en la misma región.

«Estamos profundamente preocupados por los hechos reportados por distintos medios sobre el hallazgo de 19 personas calcinadas en Tamaulipas. De acuerdo con la información recibida, al menos varias de las víctimas serían guatemaltecas», apuntó a través de un boletín, el representante de la ONU-DH México, Guillermo Fernández-Maldonado.

«La falta de alternativas para una migración realmente segura, ordenada y regular orilla a las personas migrantes a recurrir a traficantes de personas o a rutas peligrosas», y esto los lleva a ser posibles víctimas de «graves violaciones» de los derechos humanos, según destacó el funcionario internacional.

«Estos hechos recuerdan a las masacres ocurridas en San Fernando, Tamaulipas, en 2010, y Cadereyta, Nuevo León, en 2012, donde los familiares de las víctimas siguen en búsqueda de verdad, justicia y reparación», alertó la ONU-DH.

Entre el 22 y el 23 de agosto del 2010, por la misma zona fronteriza fueron secuestrados y asesinados 72 migrantes -58 hombres y 14 mujeres-, en su mayoría centroamericanos y sudamericanos, cuando viajaban de manera clandestina hacia Estados Unidos, masacre atribuida al cártel de Los Zetas.

Mario Ernesto Gálvez, diputado de Guatemala, afirmó que al menos 13 guatemaltecos están entre las 19 personas que fueron halladas el pasado 23 de enero, carbonizados, en las bateas de tres camionetas, mismas que estaban abandonadas entre los límites de Nuevo León y Tamaulipas, tras un supuesto enfrentamiento entre civiles armados.

“Lamento profundamente el fallecimiento de hermanos marquenses en territorio mexicano en busca del sueño americano”, dijo el diputado guatemalteco, en un comunicado emitido la noche del domingo 24 de enero, refiriéndose a las víctimas halladas en Tamaulipas.

El pasado 25 de enero, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas informó que inició una investigación para saber si hay extranjeros entre las víctimas, halladas en una zona de tráfico de armas, drogas y migrantes.

Los Policías Investigadores y Peritos de la Fiscalía tamaulipeca llegaron al lugar para recolectar indicios que permitan reconocer a las víctimas. De las primeras indagatorias se estableció que la muerte de las 19 personas fue provocada por proyectiles de arma de fuego y después se les prendió fuego.

En las inspecciones realizadas hasta el momento, los elementos de la Fiscalía estatal no han localizado casquillos en la zona, por lo que una de las líneas a seguir es que los hechos pudieron haberse desarrollado en un sitio distinto al del hallazgo.

El pasado 23 de enero, alrededor de las 10:00 horas, agentes de la Fiscalía General de la República (FGR) y de las Fuerzas Armadas, encontraron un total de 19 cuerpos carbonizados en las bateas de tres camionetas, mismas que estaban abandonadas entre los límites de Nuevo León y Tamaulipas, tras un supuesto enfrentamiento entre civiles armados.

Según los reportes de la prensa local, el hallazgo se dio en el ejido Santa Anita, en el municipio de Camargo, Tamaulipas, a unos 400 metros donde inicia el municipio de Doctor Coss, perteneciente al estado de Nuevo León.

Los agentes federales acudieron al área para dar atención al reporte de un enfrentamiento armado entre dos grupos delincuenciales rivales, y se encontraron con tres camionetas que habían sido incendiadas.

Al hacer la revisión de las unidades, los agentes de la FGR encontraron 15 cuerpos carbonizados en las bateas de las unidades vehiculares, mientras que el resto de los cadáveres se hallaban en las cabinas.