agosto 2, 2021

Librexpresión

La libertad comienza cuando termina el silencio

¿Deben preocupar las variantes de SARS-CoV-2? Sólo unas, otras no causan efectos, dice Salud en UK

Según un reciente informe de la Agencia de Salud Pública británica, se ha detectado en 11 aislamientos del virus una nueva mutación (E484K) en la denominada variante inglesa, que podría hacer que el virus escape con mayor facilidad de las defensas humanas.

El hallazgo preocupa porque las evidencias ya sugerían que la variante inglesa podría ser más contagiosa. Se une, además, a la reciente noticia de que las vacunas son menos efectivas para frenar la variante sudafricana del SARS-CoV-2.

¿QUÉ SABEMOS DE LAS NUEVAS VARIANTES?

Variante implica diferencias en la secuencia del genoma, debido a mutaciones. Cepa es una variante en la que se demuestran cambios importantes en su biología (antigenicidad, transmisibilidad, virulencia,…). De momento, mejor hablamos de variantes genética, no de cepas.

Los virus mutan constantemente. Una población de virus es una nube de mutantes, con pequeñas diferencias genéticas. Se han detectado ya varios miles de mutantes de SARS-CoV-2, la mayoría sin ningún efecto.

Se ha calculado que la frecuencia de mutación del SARS-CoV-2 es de dos mutaciones al mes aproximadamente. Esto supone que las variantes que ahora circulan pueden haber acumulado unas 22 mutaciones respecto a la secuencia original del primer aislamiento de Wuhan.

La eficacia de las vacunas se ha visto envuelta en conflictos por las diversas variantes. Foto: AP

De todas las mutaciones, las que más preocupan son las que afectan al gen que codifica para la proteína S, porque es la que interacciona con el receptor celular ACE2, la puerta de entrada a la célula. Además, al ser la proteína más expuesta, es también la más antigénica, sobre la que actúan los anticuerpos. La mayoría de las vacunas utilizan esta proteína como llave para activar el sistema inmune.

En las últimas semanas se han detectado nuevas variantes con distintas mutaciones en el gen S. Probablemente la presión a la que estamos sometiendo al virus (personas que ya tienen anticuerpos porque han pasado la infección, medidas para evitar la transmisión, las vacunas…) esté forzando a que se seleccionen mutantes más transmisibles. O quizá simplemente sea un fenómeno al azar.

MUTACIONES EN LAS NUEVAS VARIANTES

Las tres variantes que más preocupan en este momento son la B.1.1.7, la B.1.351 y la P.1.

Las mutaciones 69/70 y Y144 son deleciones en la variante B.1.1.7. En rojo se señalan las mutaciones más importantes. Algunos le han puesto apodo a las mutaciones: Nelly a la mutación N501Y y Erik a la E484K.

Los números hacen referencia al número del aminoácido en la proteína y las siglas, al tipo de aminoácido. Así, por ejemplo, N501Y significa que en la posición 501 se ha sustituido el aminoácido Asparragina (N) por la Tirosina (Y). Otras letras: A, alanina; R, Arginina; D, ácido aspártico; C, cisteína; Q, glutamina; E, ácido glutámico; G, glicina; L, leucina; K, lisina; M, metionina; F, fenilalanina; P, prolina; H, histidina; T, treonina; I, isoleucina; S, serina; W, triptófano; V, valina.

B.1.1.7: LA VARIANTE INGLESA

Se detectó por primera vez en el Reino Unido en septiembre de 2020 (otras denominaciones son VOC 202012/01, 201/501Y.V1). Desde entonces, se ha detectado en 62 países (ojo, la extensión depende mucho de la capacidad de secuenciación de cada país: si no se busca, no se encuentra).

Esta variante tiene unas 17 mutaciones, de las cuales 9 están en el gen S. Las que más preocupan son la mutación N501Y que afecta a la región de unión al receptor (RBD), la deleción 69/90 porque causa un cambio en la conformación de la proteína y la P681H porque está cerca de la zona de corte S1/S2 por furina.

Se ha sugerido que esta variante es más transmisible (se transmite de forma más eficiente y más rápido) y que hay una probabilidad real de que sea más letal. No parece que afecte de momento a la reactividad con anticuerpos ni a las vacunas actuales, aunque como hemos apuntado al inicio, ya se han detectado algunas variantes inglesas con la mutación E484K.