julio 31, 2021

Librexpresión

La libertad comienza cuando termina el silencio

Isaac Newton estaba seguro de que las pirámides de Egipto escondían los secretos del Apocalipsis

All Giza Pyramids

Tres páginas de apuntes escritos por Isaac Newton demuestran que buscó la clave del fin el mundo en las pirámides de Giza, en Egipto.

Isaac Newton fue una de las figuras capitales del Siglo de las Luces en Europa. Físico, teólogo, inventor, alquimista y matemático, fue autor de diversos estudios en los que cuestionó la filosofía de la ciencia, aportando importantes volúmenes de conocimiento que cimentan el pensamiento empírico occidental. Por esta razón, los científicos se sorprenden de que fuera también astrólogo (en un momento en el que la astronomía aún no se separaba por completo de la pseudociencia), o que pensara que la clave del fin del mundo se encontraba inscrita sobre las paredes de las pirámides de Giza.

Como científico, Newton decidió no enfocarse en una única rama del conocimiento. Por el contrario, encontró riqueza en diversos campos del quehacer humano. Además, es bien sabido que era un hombre profundamente religioso, que unió su devoción con una curiosidad insaciable.

A principios de diciembre de 2020, Sotheby’s subastó tres páginas de apuntes suyos, en los que analiza las supuestas inscripciones detalladas sobre el fin del mundo en las pirámides egipcias. La mañana del 8 de diciembre, las tres hojas escritas con su puño y letra salieron  a la venta por más de 500 mil dólares.

Las «ciencias ocultas» y el pensamiento teórico de Newton

Según un artículo escrito por Livia Gershon para Smithsonian Magazine, Newton quería encontrar pruebas para su teoría de la gravitación universal. Como alquimista, decidió volverse al conocimiento antiguo de los egipcios, que se había perdido con el paso el tiempo, para sustentar su desarrollo teórico.

Hoy podrían parecer áreas del conocimiento diametralmente distintas, según sugiere la especialista en manuscritos de Sotheby’s Gabriel Heaton, «pero no le parecían así a Newton en el siglo XVII”. Como cualquier hombre de su época, Newton no estaba peleado en lo absoluto con las que hoy se consideran pseudociencias.

Por el contrario, después de su muerte en 1727, se dio a conocer la gran cantidad de manuscritos sobre asuntos bíblicos que escribió durante periodos largos de su vida. En la época, incluso, la Iglesia lo hubiera tachado de hereje por la manera en la que hilvanó el conocimiento teológico con el que provenía de las «ciencias duras «.